Indicaciones post tratamiento: cómo organizar su envío a los pacientes
Actualizado el 22 de octubre de 2026 · 4 min de lectura
En consulta, el paciente asiente mientras le explican las indicaciones de su tratamiento. En casa, horas después, ya no recuerda la mitad. Y entonces pasa una de dos cosas: escribe a la clínica con dudas… o no escribe y hace lo que le parece.
Enviar las indicaciones por escrito, al terminar la cita resuelve el problema, reduce las consultas repetidas en recepción y transmite algo importante: que tu clínica sigue pendiente del paciente después del tratamiento.
Esta guía es operativa. No dice qué indicaciones dar para cada tratamiento: eso lo decide y lo redacta tu equipo sanitario. Explica cómo organizar su envío.
Quién hace qué
Conviene dejar claros los papeles desde el principio:
| Tarea | Responsable |
|---|---|
| Redactar las indicaciones de cada tratamiento | Equipo sanitario |
| Revisarlas y actualizarlas cuando cambie algo | Equipo sanitario |
| Asegurarse de que llegan a todos los pacientes | Recepción o el sistema que uses |
| Atender las respuestas con dudas o molestias | Equipo sanitario |
El error más habitual es mezclarlos: indicaciones que recepción ha ido adaptando por su cuenta, o respuestas de pacientes que nadie del equipo sanitario llega a ver.
1. Una plantilla por tratamiento
Pide a tu equipo sanitario un texto para cada tratamiento que hacéis. No hace falta que sea largo; sí que tenga siempre la misma estructura, para que el paciente la reconozca:
Hola, {nombre}. Gracias por venir hoy a {clínica}. Te dejamos por escrito las indicaciones de tu tratamiento:
{indicaciones redactadas por tu equipo sanitario}
Si tienes cualquier duda o notas algo que te preocupe, escríbenos por aquí o llámanos al {teléfono}: te atiende nuestro equipo.
Tres consejos de formato, que no afectan al contenido:
- Breve y en lista. Se lee en el móvil, a menudo con prisa.
- Con el nombre del paciente y del tratamiento. Que se note que es para él.
- Con un canal de contacto claro. Que sepa cómo y a quién escribir.
2. Cuándo enviarlas
- Al terminar la cita, de forma automática. Si depende de que alguien se acuerde, los días de más trabajo no saldrán.
- Antes de la cita, si tu equipo da indicaciones de preparación. Un recordatorio con la preparación evita citas que hay que aplazar.
3. Por dónde
Por el canal que el paciente lee. En España, para la mayoría, es WhatsApp. El papel impreso está bien como complemento, pero se queda en el bolso; el mensaje está en el móvil cuando surge la duda, a las once de la noche.
Estos mensajes forman parte del servicio que el paciente ha contratado, no son publicidad. Aun así, respeta a quien prefiera no recibirlos por ese canal. Más detalle en RGPD y WhatsApp.
4. Qué hacer cuando el paciente responde
Es la parte que más se descuida. Si envías las indicaciones por WhatsApp, el paciente va a responder por WhatsApp, y entre esas respuestas habrá dudas y, a veces, alguna molestia.
- Alguien tiene que leerlas. Una respuesta sin leer en el móvil de recepción es peor que no haber enviado nada.
- Las dudas sobre el tratamiento pasan al equipo sanitario, de inmediato. Recepción no debe valorarlas.
- Ningún mensaje automático debe valorar síntomas. Si usas un asistente o respuestas automáticas, su papel es detectar la respuesta y avisar a una persona.
5. Un mensaje de seguimiento
Unos días después, un mensaje breve del tipo "¿qué tal estos días?" abre de nuevo el canal y hace que el paciente se sienta acompañado. El momento adecuado para cada tratamiento lo indica tu equipo.
Con eso tienes el principio de un seguimiento completo: indicaciones, mensaje de seguimiento, revisión y, cuando corresponda, invitación a una nueva cita.
Cómo saber si funciona
- Envíos realizados: ¿reciben las indicaciones todos los pacientes, o solo cuando alguien se acuerda?
- Consultas repetidas en recepción: deberían bajar.
- Tiempo de respuesta a los pacientes que contestan con una duda.
- Citas aplazadas por falta de preparación, si envías indicaciones previas.
En resumen
Las indicaciones posteriores a un tratamiento las decide tu equipo sanitario. Lo que marca la diferencia en la experiencia del paciente es que lleguen siempre, por escrito y a tiempo, y que cuando responda haya alguien al otro lado. Si el envío sale solo, no depende de que recepción se acuerde en un día con la agenda llena.
Konabia · Seguimientos
Cada tratamiento, con su seguimiento. Sin depender de la memoria de nadie.
La revisión de los seis meses, la siguiente sesión, el retoque de la toxina: son citas que el paciente quiere hacer, pero se le pasan. Konabia se las recuerda en el momento justo.
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